¿La mejor solución?


Héctor Rivoira ya se despidió del plantel y cerró repentinamente su tercer ciclo al mando de Instituto. Mientras la comisión directiva sigue evaluando nombres para suceder al "Chulo", la dupla compuesta por Daniel Mira y Claudio Sarría ya se hizo cargo, interinamente, del equipo.

Si bien se veía venir, era algo que nadie en el ambiente albirrojo quería escuchar. Luego de la contundente derrota en Corrientes frente a Boca Unidos, Héctor Rivoira dio por finalizado su tercera etapa como entrenador de Instituto.

Tras lograr el último ascenso albirrojo a Primera División en 2004 tras vencer en la final a Almagro y tener un paso fugaz en 2007, Rivoira decidió volver a Alta Córdoba el 4 de mayo de 2015. En ese momento La Gloria penaba en la anteúltima colocación de la Primera B Nacional estando bajo el mando de Carlos Mazzola.

El nacido en Ituzaingó no sólo logró superar el mal momento anímico y futbolístico por el cual atravesaba el equipo, sino que metió a Instituto en semifinales del reducido por el segundo ascenso a Primera División. Allí, Instituto cayó ante Patronato y quedó eliminado, sin embargo la campaña fue digna de reconocimiento.

Plagado de deudas y problemas económicos, el elenco cordobés afrontó el presente Torneo Transición con pocos refuerzos y apostando a juveniles surgidos en La Agustina. El método no fue convincente y hoy en día Instituto marcha en la posición 21 contabilizando sólo cuatro triunfos en 17 jornadas. Ante esos números y habiendo perdido ocho de los últimos nueve cotejos, el "Chulo" decidió dar un paso al costado y ponerle fin a su estadía en el club.

Tras su salida, el entrenador reconoció a los medios: "fue una situación difícil, uno de los días más tristes de mi vida. No prioricé mi persona, sino el club. Yo podría haber hecho la plancha hasta junio y ver qué pasaba, pero así podrá venir otro cuerpo técnico y evaluar a los jugadores en estos partidos para sacar conclusiones”.

A pesar de la dolorosa decisión, los tiempos no deben detenerse y es por ello que mientras la comisión directiva evalúa nombres para suceder al ex DT, la dupla interina compuesta por Daniel Mira y Claudio Sarría ya se hizo cargo del plantel profesional glorioso, buscando revertir las últimas caídas para cerrar de la mejor manera un torneo para el olvido.

La herida por la salida del último DT ganador en la institución costará en cicatrizar y sólo el tiempo dará respuestas viables sobre si este cambio de aire es la solución al mal desempeño del equipo. A pesar del infortunio en los resultados, nadie podrá reprochar a Rivoira, una persona que sacó oro de donde no lo había, confío y apostó por los "pibes" y que seguramente estará en el corazón de los hinchas por el resto de sus vidas.

Foto: Diego Roscop (La Mañana de Córdoba)

Por Jonathan Capellino Montú / @Jona_Capellino
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Jonathan Capellino