Cierre de un irregular torneo Milrayitas

Una vez ya finalizado el torneo, los jugadores del Club Atlético Los Andes quedaron licenciados hasta el 4 de julio a la espera del comienzo de la pretemporada. Con el objetivo de, en un primer momento, hacer una buena campaña para no terminar con la soga al cuello con el tema de los promedios, una seguidilla de buenos resultados lo depositaron como uno de los candidatos a pelear por el ascenso, pero que más tarde solo le permitieron ser un equipo de mitad de la tabla.

Tras una derrota y un empate, ambos en condición de local (el debut ante Crucero del Norte fue en cancha de Arsenal), llegaron dos grandes victorias: la primera en Ciudadela ante Almagro, donde incluso se revirtió el resultado, y una semana después en el Gallardón ante Gimnasia de Jujuy por 1 a 0. A continuación, tres deslucidos empates, en los cuales no se vio un buen nivel, hicieron que la lupa se posara un poco más de cerca a la hora de evaluar al equipo. Mostrando la irregularidad que padeció el Milrayitas a lo largo del campeonato, un gran espectáculo de fútbol demostrado como local propició una victoria apenas por 1 a 0 contra Independiente Rivadavia de Mendoza, resultado que lo depositó cerca de la punta. Más todavía, después de confirmar su buen momento, en Tandil venció a Santamarina por 2 a 1, con grandes actuaciones de Maximiliano Gagliardo y Rodrigo Salinas.

Por la fecha 10 del Nacional B, Talleres de Córdoba arribó a Lomas de Zamora para valerse ante uno de sus más cercanos perseguidores. Los Andes, que venía seriamente en alza, buscaba arrebatarle el invicto y bajar de una vez por todas al llamado equipo invencible. Tras la derrota ante la T, además de las caras largas de los jugadores, sucedió una extraña situación por parte del cuerpo técnico en el vestuario: Felipe de la Riva había dejado de ser el entrenador de Los Andes.

Luego de que se desmintiera la renuncia del entrenador, la visita a Floresta levantó nuevamente el ánimo de Lomas de Zamora, ya que con otra gran actuación de Rodrigo Salinas, le robó los tres puntos al local. A pesar de la alegría, Talleres se alejaba cada vez más y más, no solo de Los Andes, sino que de todos los equipos. 

Varios altibajos fueron los que sufrió el equipo hasta finalizar el torneo, con sorprendentes derrotas como local ante Guillermo Brown de Puerto Madryn, Brown de Adrogué y Central Córdoba y malas actuaciones en San Martín contra Chacarita y en San Luis ante Juventud Unida. Apenas una luz de esperanza en Gualeguaychú, que rápidamente terminó por apagarse.

Además de la desaparición de la luz, con la caída ante Central Córdoba bajo la lluvia en el Gallardón, se terminó por anunciar lo que hace un par de fechas solo fue un susto para los hinchas: ahora sí, Felipao culminaba su segundo ciclo al frente del club.

La era Barrera comenzó con varias apariciones de jóvenes en el plantel. Debuts como Sebastián Valdez, Alexis Ávalos y Carlos Espínola renovaron las esperanzas de los hinchas de terminar de la mejor manera. Empate 3 a 3 frente a Villa Dálmine, por el postergado de la fecha 16, victoria en Caballito ante Ferro y otro empate en cero ante Instituto de Córdoba, para cerrar el campeonato jugando de local. El último partido, el cual dictaminó que Marcelo Barrera fuera elegido para ser el director técnico de Los Andes el próximo torneo, fue el 1 a 0 ante Nueva Chicago. 

30 puntos, ni uno más ni uno menos. Se cumplió el objetivo, aunque muchos saben que el plantel está para más, quizá si Talleres no hubiera aparecido tan temprano en el torneo, o tal vez si la seguidilla de partidos sin ganar no los hubiera afectado tanto. Pueden hacerse miles de conjeturas. En fin, el equipo concluyó un buen torneo, pero con demasiada irregularidad y, sobre todo, dejando la deuda de volver a ganar de local para festejar con su gente.

El jugador más destacado que se le puede encontrar al plantel fue Matías Linás. Al principio desde el banco de los suplentes, a fuerza de goles se ganó un lugar en el 11 titular convirtiéndose en el centro delantero del equipo. Cerró el semestre con ocho goles en 20 partidos y fue uno de los jugadores que más presencias tuvo en el campeonato junto con Maximiliano Gagliardo, Marcelo Scatolaro (21), Walter García y Francisco Martínez (20).

Foto: www.clublosandes.com

Por Juan Manuel Torraco.
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Juan Manuel Torraco