Pablo Vico: "Sería hermoso ver a Brown en Primera"

Pablo Vicó, técnico de Brown de Adorgué, brindó una entrevista exclusiva a BN Partidos en la que habló de todo: sus inicios en el fútbol, los logros con el Tricolor, su relación con los hinchas y su anhelo por ver al club en Primera.

Pablo Vicó ya se convirtió en una leyenda en el fútbol argentino. Su nombre no sólo hace referencia hacia su persona, sino que también es sinónimo de Brown de Adrogué, el club que siempre lo acobijó, desde sus comienzos hasta la actualidad.
Nos dirigimos hasta el estadio del club, el Lorenzo Arandilla, donde Vico vive, para conversar con este mítico personaje del ascenso.

¿Cómo comienza tu vida ligada al fútbol?

-Yo empecé a jugar al fútbol de grande, casi a los 20 años. Me sacaron de un potrero y vine a jugar acá en Brown de Adrogué, cuando el club no era lo que es ahora. Estuve dos años, había convertido muchos goles, me tocó jugar en la D, me vendieron a Temperley, y ahí comencé. Después tuve lesiones que me han apartado de la práctica del juego y me dediqué a trabajar. Después, el tiempo me llevó a volver a Brown y así comencé mi segunda etapa acá.

¿Cómo fue tu llegada en esa segunda etapa?

-Empecé a trabajar con las divisiones inferiores y menores, con el baby fútbol y las escuelitas. Decidí perfeccionarme, estudié y me recibí. Después pasé a las categorías mayores, cuarta quinta y sexta. Fui coordinador de las seis categorías de inferiores. Luego hice varios interinatos, hasta que llegó un momento en el que yo quería tener mi oportunidad. En el 2008, faltando 12 partidos se retiró un técnico y le dije a la comisión directiva que si yo agarraba me quería quedar todos los partidos para ver cómo me iba, y si me iba medianamente bien que me confirmaran en el cargo. Empatamos cuatro partidos, perdimos cuatro y empatamos cuatro. Las referencias fueron buenas y me dieron la oportunidad para dirigir en el armado de un nuevo campeonato.

Cuando te confirmaron que ibas a ser el técnico de Brown, ¿qué sensación tuviste?

-Fue muy lindo. Era un desafío importante. Brown siempre trataba de hacer campañas para salvarse del descenso, de hacer 25 puntos por semestre. Yo arme un cuerpo técnico con gente que conocía del club, de las divisiones inferiores, no traje gente de afuera porque quería que todos sepan lo que es Brown de Adrogué. Y así empezamos. En el primer semestre no nos fue bien: en vez de sacar 25 puntos, sacamos 23 y quedaba en duda mi participación. Pero me confirmaron en el cargo y en el segundo semestre hice 42 puntos. Fue algo increíble. De ahí en mas, en todos estos años, siempre estuvimos peleando cosas importantes, era un equipo protagonista en todos los campeonatos. Nos decían "El Barcelona de la B".

Hoy en día, en el fútbol son más importantes los resultados que los proyectos. Sin embargo, vos llevás ocho años en un mismo club. Es algo raro para estos tiempos...

-Acá hay algo no solo de lo que dejamos plasmado en el trabajo, sino también de la idea y el trazado de la comisión directiva, que es el de marcar un objetivo y llevarlo a cabo. Tuvimos semestres que no nos ha ido bien, pero siempre han estado y han confirmado la continuidad, que no es algo muy común en el fútbol argentino. Acá perdiste tres partidos y te echaron, y en Brown no pasa lo mismo. Yo me puedo dar el lujo de perder 10 partidos que no va a pasar nada. Eso es también por el cariño que tiene la gente conmigo.

Está a la vista que tenés una relación muy cercana con los hinchas. ¿Cómo se construye esa relación?

-El hincha tiene que saber que no soy un inmaculado, soy una persona como ellos. Yo hago mi trabajo, a veces sale bien, otras mal o regular, pero no por eso no me puedo acercar a la gente y charlar o sacarme una foto. Yo no tengo problema en acercarme a ellos después de una charla técnica. La relación que tengo con la gente no es inalcanzable. No soy un tipo que se la cree, trato de ser humilde.

Contaste que cuando volviste al club, trabajaste en las divisiones inferiores. ¿Viste a muchos de eso chicos luego jugar al fútbol profesionalmente, ya sea en Brown o en otros clubes?

-He tenido muchísimos chicos, pero no todos pudieron llegar. Los pocos que lo hicieron demostraron sus condiciones. Después la vida y el fútbol los ha derivado a otro lado. Pero lo más importante no es eso, sino que han pasado tantos chicos por mis manos que hoy los veo siendo hombres, padres de familia, y me saludan con mucho afecto. Eso me demuestra que algo les dejé, y eso para mi es más importante que si triunfaron o no.

En el año 2013, Brown consiguió su primer ascenso a la B Nacional. ¿Cómo fue ese momento, tan importante para el club?

-Lo sufrimos mucho, no te olvides que ascendimos por penales. Pero acá en Brown si no se sufre no vale, y ese ascenso fue algo muy importante para la institución. Dejábamos una categoría en la que estuvimos 11 años para pasar a otra mayor que no conocíamos y teníamos que tratar de hacer el mejor papel posible. Hicimos partidos históricos, le ganamos a Independiente, a Huracán, a Unión de Santa Fe, que van a quedar en la memoria de la gente. Lamentablemente, nos toco descender por un punto, algo increíble.

En aquel torneo, en la primer fecha, se cruzaron con Independiente en el Libertadores de América y le ganaron por 2-1. ¿Cómo se vivió esa victoria ante uno de los cinco grandes?

-Fue increíble. El grupo que estuvo sabe lo que se sintió el haber jugado semejante partido en una cancha con tanta historia. Para nosotros era todo nuevo. Yo he jugado en canchas con 5000 personas, e ir a la cancha de Independiente y jugar con 35.000, me preguntaba en donde estaba metido, era terrible. Creo que Independiente ni sabía los colores de la camiseta de Brown, y para ellos el haber perdido fue algo caótico, porque si uno le resta importancia o no le das valor al rival, eso en algún momento te puede perjudicar. Nosotros le dimos demasiada importancia al partido. Veníamos de hacer campañas fenomenales, con buen fútbol, y sabía que si manteníamos el arco en cero los primero 15 minutos, después la presión de la gente le iba a jugar en contra. Ya a los 15 minutos íbamos ganando 1-0, y terminamos el partido mostrando un buen fútbol. Salimos aplaudidos de la cancha, y eso no es poca cosa, porque se dieron cuenta de que el campeonato no iba a ser tan fácil.

¿Fue un golpe muy duro haber vuelto a la B Metropolitana?

-Si, al menos para nosotros fue muy duro porque no nos merecíamos descender. Tal es así que el primer semestre en la B Metro fue espantoso, y yo me quería ir, pero el presidente del club no me dejó. Nos dijo "Ustedes se quedan, vamos a acomodar esto para conseguir el ascenso", y así fue. Trajimos algunos jugadores y ascendimos.

¿Cómo se sintió el segundo ascenso a la B Nacional?

-Fue muy lindo. En un año y medio volvimos a jugar en la categoría, no cualquiera lo puede lograr. Es algo muy importante, sabiendo que somos Brown de Adrogué, una institución humilde, ensañada, pero chica.

¿Notás alguna diferencia entre este torneo y el anterior?

-Si. En el 2013 fue mucho más competitivo, estaba Independiente, Unión, Banfield. No le voy a restar mérito a este campeonato, pero el otro fue más competitivo.

Desde tu visión como técnico, ¿Cómo ves hoy en día el fútbol argentino?

-Es muy táctico, si no estas preparado todo te cuesta el doble. No sólo por la parte física de cada jugador, sino también por la táctica y la técnica. Hoy en día tenes que estar muy asesorado e informado porque el fútbol es muy cambiante.

¿Qué pensás de la violencia en el deporte, en los hinchas y los jugadores?

-Lucho mucho sobre eso. Quiero que mis jugadores no reaccionen y se concentren en que es un partido de fútbol y que traten de demostrar el trabajo que se hace día a día por conseguir los tres puntos de la mejor manera posible.

Hace poco se inauguró el nuevo buffet del club y decidieron ponerle tu nombre. Además, el intendente de Almirante Brown te reconoció como personalidad ilustre del municipio. ¿Qué significa todo eso para vos?

-Es un orgullo. No lo esperaba, no sabía de qué se trataba, y haberme encontrado con un buffet tan lindo que lleve mi nombre y una placa del intendente es algo muy importante y lindo que no me lo voy a olvidar nunca más en la vida.

¿Sentís que estos dos ascensos pusieron a la ciudad de Adrogué y al municipio en el mapa?

-Yo creo que sí. Siempre trato de hacer famoso al club y a la ciudad por todos lados que voy. Me ha tocado ir a muchos programas de televisión y lo he nombrado para ponerlo en lo más alto. Hicimos muchas cosas importantes para que hoy la gente sepa qué es Brown de Adrogué y en donde está.

¿Creció mucho el club en estos último tiempos?

-Si, muchísimo. Si recorrés las instalaciones, te das cuenta. Hoy viene el equipo visitante y tiene un vestuario que es un lujo verlo. Ahora van a empezar a remodelar el vestuario local y el de árbitros. Poco a poco, Brown va creciendo para ir adaptándose en infraestructura para estar en la B Nacional.

¿Qué significa Brown de Adrogué para vos?

Es el club que me dio la oportunidad de poder mostrarme como técnico, de dar mis primeros pasos, y me valorizó en los momentos buenos, malos y regulares. No sólo a mi, sino a mi cuerpo técnico. He tenido la posibilidad de ir a dirigir a otros clubes, pero siempre busqué le di prioridad a Brown.

¿Te imaginas en algún momento dirigiendo en otro club?

-Yo no me encierro en que Brown va a ser mi único club. Creo que todo lo que empieza, en algún momento debe terminar, y espero sea de la mejor manera posible. Si me voy, yo se que en algún momento voy a volver. Me gustaría probar lo que se hizo acá en otros lugares, pero me tienen que garantizar lo mismo que me dio Brown.

¿Te gustaría ver a Brown de Adrogué jugando en Primera?

-Sería algo hermoso. No es algo que descartamos. Yo creo que con trabajo, con humildad y con respeto, en algún momento se puede lograr.

Por Agostina Carlesso / @Agoscarlesso
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Agostina Carlesso