Se terminó un semestre doloroso

Nueva Chicago sufrió muchos golpes durante este semestre de Primera B Nacional. A pesar de no haber cumplido el objetivo deportivo del ascenso, el plantel padeció el fallecimiento de su compañero y amigo, Rodrigo Espíndola, y una prolongada deuda salarial que explotó en las últimas semanas.

Escribir y borrar. Escribir y borrar. Aunque a uno no le guste, resulta difícil hacer un análisis retrospectivo de estos últimos seis meses de Chicago, o mejor dicho, resulta difícil hablar de fútbol. Todo se hizo muy cuesta arriba para el plantel de Mataderos porque en definitiva les dieron la espalda, no sólo los dirigentes, sino los resultados y principalmente la vida. 

Sin embargo todo comenzó con ilusión y con aires renovados, con la llegada de Andrés Guglielminpietro como entrenador. En cuanto a nombres, el Verde había repatriado a Federico Fattori y Alejandro Melo, mantenido a la joya Nicolás Giménez y sumado a algunos jugadores que en los papeles parecían buenas incorporaciones. El 30 de enero, encima, el Torito arrancaba con el pie derecho, con una victoria por 2 a 0 ante Almagro en José Ingenieros por la primera fecha. 

No obstante, la irregularidad empezó a transformarse en un compañero más de Chicago durante el campeonato.  Hasta la fecha 11, el cuadro de Mataderos logró solamente dos victorias (Douglas Haig y Santamarina). Además, los cuestionamientos al técnico se hicieron presentes producto de dos empates sobre la hora en partidos accesibles que estaban casi definidos y, finalmente, la bomba detonó en la novena fecha. El Verdinegro visitó a All Boys en el clásico de barrio y fue goleado por 5 a 2. Para colmo, la fecha siguiente perdió en el último minuto de local contra Brown de Adrogué y el Guly dejó su renuncia a disposición de la comisión directiva. El saldo: 12 puntos sobre 30 en juego. 

A partir de allí, Alejandro Nanía, coordinador de inferiores, se hizo cargo del primer equipo, promovió una gran cantidad de juveniles y logró, en un momento complicado, hilvanar dos victorias consecutivas por primera vez en el campeonato (Chacarita, de visitante, y Guillermo Brown). Aunque nuevos altibajos en cuanto a resultados le quitaron la ilusión al Verde de pelear por el único ascenso, mientras que Talleres no paraba de ganar. 

De repente, los golpes llegaron uno detrás del otro. A cinco días de la anécdota de la derrota por 2 a 1 contra Juventud Unida de San Luis, el zaguero Rodrigo Espíndola fue asesinado en un intento de robo en la puerta de su casa de Monte Grande. El encuentro contra Central Córdoba fue suspendido y ante Ferro, a pesar del dolor y la angustia, se demostró todo el aprecio hacia Rulo, el apoyo a su familia y el pedido de justicia incansable. “Con 12 jugadores”, como dijo su amigo Alejandro Sánchez, el Verdinegro consiguió tres victorias seguidas, con la figura de Espíndola supervisando y colaborando en la marca con Tomás Paschetta. 

Finalmente y en un contexto de protesta de los jugadores por la deuda en el pago de sueldos (hasta 12 meses en algunos casos), Chicago sufrió tres derrotas al hilo. El plantel terminó el torneo en la séptima posición con 30 puntos y condicionado por los factores extrafutbolísticos, que en un futuro inmediato pueden motivar a la ida de algunos jugadores. Por el momento, en Mataderos se encuentran a la espera de una oferta inminente de Talleres de Córdoba para hacerse de los servicios de Nico Giménez, goleador del torneo para el Verde con ocho tantos. De esta manera, la dirigencia podría ponerse al día con sus jugadores y así diagramar la pretemporada que inicia el 5 de julio. El orden institucional será primordial para afrontar el siguiente torneo y de esa manera empezar a construir un nuevo sueño de ascenso. 

Fotos: Expediente Chicago y Daiana Vitale Fotografía.

Por Guido Volpe / @Guido_Volpe
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Guido Volpe