Semestre para el olvido


Atlético Paraná cerró un torneo para el olvido. Quedó penúltimo en la tabla de colocaciones y se salvó del descenso a una fecha del final de campeonato.

Los últimos meses para el Decano paranaense no fueron fáciles. Luego del debut en la categoría mayor de ascenso, mostrando gran juego asociado, firmes en la localía y llegó hasta las últimas fechas con posibilidades de ingresar al reducido por el segundo ascenso; pero este torneo lo complicó hasta el punto de pelear por conservar su plaza en la B Nacional.

El comienzo fue ante Ferro, un duelo ante un grande de la divisional que comenzó abajo en el marcador pero puedo llegar rápidamente al empate, después llegó la victoria en Alta Córdoba ante Instituto (uno de los peores equipos del torneo), todo indicaba que Paraná se encaminaba por el buen rumbo.

Luego llegaron los empates ante Chicago, Crucero y Los Andes, las falencias comenzaron a notarse y sobre todo la falta de gol. En la sexta fecha se dio la primer derrota, fue a manos de Almagro en José ingenieros donde el equipo dejó una pálida imagen.

Con el correr de las fechas los errores en algunas jugadas puntuales, la falta de suerte en otras y sobre todo perder esa fortaleza que era el Pedro Mutio, le llevaron al equipo a estar 15 partidos sin conocer la victoria (entre medio se jugó el duelo frente a Unión de Santa Fe por Copa Argentina, partido en el cual el Gato le jugó de igual a igual a un equipo de Primera, que perdió por penales y que mereció algo más).

Los tres puntos se hicieron esperar, llegaron recién en la décimo séptima fecha, muy lejos de Paraná. Fue 2 a 1 frente a Guillermo Brown de Madryn, el equipo mereció el triunfo tranquilizador, pero también tenía la cuenta pendiente de ganar en casa.

Los resultados no esperados sacaron a la luz los cortocircuitos que había entre el entrenador para con sus colaboradores y el plantel. Estos se profundizaron en las últimas fechas cuando comenzaron a renuncia los ayudantes técnicos y la relación para con los jugadores se había vuelto tediosa. El cuento tuvo su fin luego de la derrota en Campana frente a Dalmine, el lunes siguiente al partido el entrenador y la comisión directiva de común acuerdo resolvieron la salida de Edgardo Cervilla, técnico histórico de la institución que logró los dos mayores ascensos de la historia rojiblanca y no se merecía ni él ni el club este final.

En la semana tal vez más importante del campeonato, le tocó asumir de manera interina a Sebastián Furios (preparador físico hasta el momento), Paraná recibía en su estadio a Juventud Unida de San Luis en el choque trascendental por la permanencia. El equipo le respondió de la mejor manera al Tati ganando 2 a 1, obteniendo de esta forma el derecho a jugar un año más en el Nacional pero además se logró salir victorioso en su estadio, cosa que se venía negando desde el torneo anterior.  La última parada fue en Santiago del Estero, donde el equipo demostró en un solo partido todo lo malo que realizó a lo largo del campeonato cayendo derrotado por un categórico 6 a 0. 

Con respecto a los jugadores uno solo de ellos estuvo presente en todos los partidos, Lisandro Alzugaray, el vialense ocupó varias posiciones en la cancha, tanto como delantero o como volante, siempre cumplió y fue uno de los de mayor regularidad. Aún estando en todos los compromisos, no fue el que más minutos capitalizó en el torneo. Maximiliano Piris que jugó 20 de las 21 fechas, sumó 1787 minutos en cancha, que junto a sus compañeros de defensa (Galli, Reynoso y Machado) fueron los que mayor cantidad de tiempo defendieron la camiseta.

Con respecto a los refuerzos que llegaron para este campeonato, se puede decir que hasta su lesión Federico Cosentino venía siendo uno de los puntos altos en el equipo, luego los demás salvo Caballero y Ftacla que no tuvieron tantas chances; tanto Crusat como Paulucci, Morales, Quiroga y Chitero (un histórico en el club), siempre cumplieron y si cometieron algún error estuvieron en la misma línea que sus compañeros. 

En cuanto a goles, fue un déficit del equipo marcando tan solo 16 en el torneo superando solo a Instituto que marcó 14. ¿El goleador? Felipe Cadenazzi con cuatro, lo siguieron Alzugaray y Alexis Ekkert con tres. Una curiosidad de la campaña, siendo uno de los equipos más goleados, tan solo recibió una sola expulsión y fue sobre el final de la misma, Enzo Noir vio la roja en la derrota frente a Dalmine.

En cuanto a números el resumen final arrojó que el Gato jugó 22 partidos incluyendo el de Copa Argentina de los cuales obtuvo tan solo tres victorias, empató 11 veces y fue derrotado en ocho ocasiones. Recibió 33 goles y marcó 17. En cuanto a tarjetas amarillas los árbitros le mostraron 54  y solo una roja. Del total de los puntos que jugó obtuvo solo el 30%, algo muy bajó y que tendrá que cambiar para el torneo que viene, en donde no se saben cuántos descensos habrá y Paraná en cuanto a promedios deberá sumar mucho. 

Por Germán Viganotti / @germanviganotti
Foto: Superdeportivo. 
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Germán Viganotti