Intimación y salida


Luego de que todo parecía comenzar a florecer para Los Andes después de la victoria en Pergamino ante Douglas Haig, Marcelo Scatolaro, volante de la institución, intimó al club por falta de pago y prácticamente decretó su salida tras no haber podido llegar a un acuerdo.

Una vez consumado el triunfo por 1 a 0 ante Douglas en Pergamino, ciudad en la que no conseguía llevarse los tres puntos desde hace 30 años, una mala noticia vapuleó el equilibrio del vestuario Milrayitas. A pesar de que ya se había hablado de un corto circuito entre Scatolaro y la dirigencia de Los Andes, pasados unos días no se logró un acuerdo y la situación ocurrió a mayores.

El jugador chileno, que arribó al equipo en diciembre del año pasado, reclamó el pago de la deuda que el club tiene con él desde hace un par de meses. Sin soluciones en las reuniones, el volante decidió intimar a la institución a través de una carta documento y de esta manera finalizar el conflicto, justicia de por medio. Desde el club, la intimación no fue bien recibida, y ahora la única idea que aparece en la cabeza de ambas partes pareciera ser la rescisión de su contrato.

Con la posible salida de Scatolaro, sumado a la larga recuperación que tendrá Luis Zeballos, se le abre una puerta a Germán Basualdo, jugador que había quedado relegado por Marcelo Barrera. Otro de los que podría aprovechar la oportunidad es Guillermo Ojeda, mediocampista que se encuentra desde hace un par de años en Lomas de Zamora, pero que debido a una seguidilla de lesiones, hace tiempo que no puede afianzarse en el primer equipo Milrayitas

Foto: www.clublosandes.com

Por Juan Manuel Torraco
Compartir en Google Plus

Juan Manuel Torraco