Con el objetivo cumplido, por ahora


24 puntos, 20 goles a favor y 24 en contra, esos son los números que le permiten, de momento, a Estudiantes de San Luis zafar de la zona de promedios y obviamente del descenso. Rendimientos dispares a lo largo del semestre, crisis institucional y sumada la renuncia de Sebastián Rambert, hacen que el torneo del Verde sea muy mediocre.

Desde un inicio las cosas no pintaron para bien en Estudiantes de San Luis, la crisis institucional provocada por Carlos Ahumada -en ese momento presidente del club- y sus amigos, se llegó a la ridícula idea de trasladar su localía a Lobos, Buenos Aires. Allí se disputaron tres partidos de local hasta la fecha diez, cuando, luego de la renuncia de la Comisión Directiva y posterior intervención de la institución, volvió a su provincia ante Villa Dálmine.

Con una nueva cúpula directiva, encabezada por la diputada nacional, Ivana Bianchi, los asuntos institucionales se acomodaron y con ello las deudas de salarios a los jugadores, lucha digna de admirar de los jugadores albiverdes

Se hizo esperar. La vuelta a San Luis siempre fue el anhelo de los hinchas Albiverdes.

En cuanto al equipo en sí, nunca apareció ese conjunto regular que tanto pide la gente, partidos muy buenos, tal como lo fue, más allá del empate, ante Chacarita cuando jugó a un nivel fantástico, pero a esto se le suma encuentros muy flojos, como por ejemplo en sus derrotas 4 a 1 y 2 a 0 ante Brown de Puerto Madryn y All Boys respectivamente.

Las individualidades fueron, en la mayoría de los casos, regulares para abajo. Marcelo Mosset, el experimentado central de 36 años fue junto a Leonel Felice lo más prolijos en cuanto a rendimiento a lo largo del semestre. Si bien no hubo grandes actuaciones personales, el Verde se llevó una muy grata sorpresa en el rendimiento de Pablo Adasme, que, antes de la lesión de Valentín Brasca y de Sacha Becerra, era el tercer arquero de la institución, pero que en los últimos partidos -como se lo vio ante Ferro en Caballito- sus actuaciones dejaron extasiados a los hinchas.

Ésta primera parte del Torneo de la B Nacional, sumada a la renuncia de Sebastián Rambert al cargo de DT debido a problemas personales, no ha sido destacada para Estudiantes de San Luis pero tampoco mala como para ubicarla dentro de los malos rendimientos, simplemente le ha alcanzado como para terminar con 24 puntos, fruto de seis triunfos, seis empates y siete derrotas, y culminar el año fuera de la zona de descenso con el objetivo de mejorar para lo que queda del año con su nuevo técnico, Omar Asad.

Por Julián Pampillón / @PJulianPC.
Fotos: Julián Pampillón. 
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Pablo Pampillon