Fin de una era


Impensado tal vez, pero tristemente cierto. En esta temporada Douglas Haig culminó descendiendo tras una larga cadena de errores y un ciclo en la B Nacional de 5 años.

La vuelta de Sergio Lippi al banco de Douglas Haig hizo ilusionar a muchos. Pero a la hora del armado del plantel las expectativas no eran tales tras no traer lo que el técnico pedía. A su vez se armó prácticamente un combinado de ex dirigidos por Lippi como refuerzos.

La primer fecha fue derrota como local frente a Los Andes por 1 a 0. El triunfo se hizo esperar y recién en la fecha 11, frente a Villa Dalmine como visitante, pudo obtener los tres tan ansiados puntos. El equipo pergaminense mereció más pero no consiguió la victoria hasta llegar a Campana. Como local salió triunfante a la fecha siguiente frente a Atlético Paraba en un sufrido 1 a 0.

El primer semestre terminó en Tandil con un 2 a 2 frente a Santamarina. Luego hubo un largo receso, esperado a raíz de la crisis del fútbol argentino. La pretemporada fue lo que terminó de liquidar a Sergio Lippi que perdía amistosos de manera contundente frente a equipos del Federal A como Agropecuario, Las Parejas y Defensores de Villa Ramallo.

La reanudación del campeonato fue con Flandria en la derrota 2 a 3 en el Miguel Morales que tuvo como consecuencia el posterior despido del entrenador. Mauricio Levato se hizo interinamente cargo del equipo y consiguió un 2-1 frente a San Martín de Tucumán, aunque no sería ratificado en el cargo.

El elegido fue nuevamente Andrés Guglielminpietro quien tuvo un anterior paso por el club en el 2014-2015 poco feliz, pero aún así fue elegido para sacar a Douglas de la mala situación. El debut fue bochornoso: 1-5 en Gualeguaycbu frente a Juventud Unida, pero luego hubo dos victorias consecutivas e ilusión, pero poco duró ya que 10 fechas antes del final, Guglielminpietro da un paso al costado y es nuevamente Mauricio Levato el quien toma las riendas del equipo, esta vez de forma definitiva. Agarró un equipo en descenso y nunca lo pudo sacar de esa zona, sin embargo hubo esperanzas hasta el último minuto. El pitazo final en el partido entre Juventud Unida y Estudiantes de San Luis, mandó al descenso al conjunto de Pergamino.

Los números fueron: 11 victorias, 17 empates y 16 derrotas con 36 goles a favor y 49 en contra. Culpables hubo varios, pero este es un momento de autocrítica y reconstrucción del club tanto deportivamente como institucional y financieramente.


Por: Gabriel Hermiaga/@GabiHermiaga.






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Gabriel Hermiaga