Simple: una temporada más en la B Nacional


Luego del año más turbulento en su historia, Estudiantes de San Luis se quedará un torneo más en la segunda categoría del fútbol argentino. Con renuncias de la comisión directiva,  traslados de localia, pelear por no descender y la construcción de grandes obras en club; el Verde cumplió con su objetivo y le regaló su cuarto año en la división a sus hinchas.

Los números deportivos de  Estudiantes de San Luis a lo largo del campeonato son: 54 puntos,  14 partidos ganados, 12 empatados y 18 perdidos;  40 goles a favor y 58 en contra. Pareciera extraño pero el año Albiverde no pasó exclusivamente por su desempeño en el terreno de juego. El contexto directivo y profesional de la institución jugaron un papel fundamental en la vida de todos.

Luego de la locura de trasladar su sede a Buenos Aires (precisamente para jugar en la cancha de Sportivo Italiano) y que la totalidad de su dirigencia renunciara, con Carlos Ahumada a la cabeza, el gobierno de la Provincia decidió intervenir el club y disponer de una comisión liderada por la diputada nacional Ivana Bianchi. 

Los sueldos de los jugadores y los empleados – que se adeudaban de cuatro a cinco meses – fueron rápidamente pagados. No conformes con eso, la dirigencia decidió ir por más y comenzar la construcción de obras en el estadio Benoza – Odicino, que consta de un polideportivo, reformamos sanitarias, infraestructura en las tribunas, más una escuela generativa. Dichos arreglos están al 70% de su finalización y posiblemente a lo largo del próximo torneo el equipo tenga su regreso al “Coliseo”.

El Verde al pie de las sierras. Una de las postales del año fue cuando las sierras nevadas brindaron un paisaje único para los espectadores.

Pero es cierto que no todo pasa por lo institucional. El equipo que en un comienzo tuvo como DT a Sebastián Rambert, nunca pudo aspirar más que pelear por no descender, afirmaciones que el mismo Pasqualito siempre hizo. 

Al finalizar la primera rueda y con la renuncia de Rambert, Omar Asad asumió como técnico. Lamentablemente nunca pudo estar cerca de su primer objetivo: clasificar a la Copa Argentina. 

El desempeño de los jugadores tuvo una tónica similar entre ellos. Marcelo Mosset en la primer parte del torneo, Leandro Corulo y Leonel Felice fueron lo más destacado en la B Nacional para el Verde. Lo llamativo de esta segunda rueda fue como jugadores referentes tales como Valentín Brasca, Mario Vallejo (que ahora se desempeña en Juventud Unida, clásico rival de Estudiantes), Mosset, entre otros, fueron relegados una vez llegado el Turco Asad. En el caso del arquero y del Bombardero nunca fueron convocados en la lista de concentrados.

Si bien en una parte del torneo pudo tener una regularidad mínima, el equipo nunca pudo demostrar un juego fluido o con rasgos característicos que lo identificaran. Obviamente hay que tener en cuenta la presión y exigencia que se encontraba el club para entender la totalidad del contexto.

Con el empate en la última fecha ante Los Andes, Estudiantes se aseguró lo que será su cuarta temporada en la B Nacional, algo insólito en la provincia. Sin ser  catastrófico, esto será solo una anécdota en la próxima temporada ya que deberá competir básicamente por lo mismo contra otros equipo para no caer dentro de los seis que deberán jugara en la tercer categoría del fútbol argentino.


Nota y fotos: Julián Pampillón / @PJulianPC

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Pablo Pampillon