Un cierre de oro


Santamarina culminó el campeonato de la mejor manera posible. Tras una primera rueda con demasiados puntos bajos, que comenzaron a elevarse con la llegada de Héctor Arzubialde, cerró un segundo semestre de manera formidable, cumpliendo todos los objetivos que se propuso el Aurinegro.

El panorama que se avizoraba con vistas al 28 de enero de este año era oscuro pero con alguna luz que se acercaba allá sobre el final del camino. ¿Por qué el 28 de enero? Porque claro está, esa era la fecha pautada para la vuelta a la competición de la Primera B Nacional, pero la puja entre Futbolistas Argentinos Agremiados y la Asociación del Fútbol Argentino, en conjunto con los clubes, por las grandes deudas que tenían -y aún persisten- las instituciones con los jugadores, hizo que el balón volviera a rodar el 10 de marzo, casi un mes y medio después. 

Aquella pequeña luz fue fundada sobre la base de los últimos seis encuentros disputados en el año 2016, tras la asunción de Héctor Arzubialde, en los cuales Santamarina acumuló dos victorias y cuatro empates, suficientes para salir de la última ubicación de la tabla de posiciones y culminar en la posición número 18. 

El 11 de marzo, el Gigante de las Sierras comenzó el segundo trayecto con un objetivo a muy corto plazo, a tres encuentros para ser más precisos, que era el de clasificar a la Copa Argentina. Para ello debía superar a seis equipos que se encontraban agrupados en cuatro puntos, pero solo quedaban tres jornadas por disputarse. El empate con Villa Dálmine dejó un sabor amargo aquél día, pues a tan sólo ocho minutos del final, el elenco de Campana le arrebató dos unidades con el gol de Pablo Burzio. Las ilusiones de disputar el torneo más federal de toda la Argentina parecían desvanecerse, pero Santamarina no se dio por vencido, sacó todo el sacrificio posible y obtuvo una resonante victoria en Corrientes que lo volvió a poner en carrera, aunque ya dependía de otros resultados. Sin embargo, con Martín Michel a la cabeza, derrotó por 2-1 a Atlético Paraná, San Martín de Tucumán perdió en su visita a Nueva Chicago y el elenco de Tandil se alistó en los doce que disputarían la Copa Argentina.

La buena racha del elenco comandado por Arzubialde continuó hasta la jornada 27, donde cayó ante Ferro en Caballito y dejó atrás una serie de doce encuentros sin conocer la derrota. Hasta entonces, el conjunto tandilense comenzaba a ilusionar a la afición con una posible pelea por el ascenso ya que, con casi veinte fechas por disputarse, se colocó en la séptima ubicación a tan solo diez unidades de Argentinos Juniors, que culminó siendo el campeón indiscutido de la categoría. Pero la caída frente al Verdolaga y la posterior cadena de siete cotejos sin obtener la victoria devolvieron a la realidad a un plantel que luchó constantemente con las lesiones, suspensiones y demás circunstancias negativas que, acentuadas por el hecho de contar con una nómina que no era tan extensa, provocaron que el Aurinegro no pueda sostener su buen andar en la divisional.

Ese fue el momento de la aparición de los jóvenes tandilenses, que le aportaron frescura, recambio y vida a un equipo que no parecía encontrar el camino de la levantada. Matías Kabalín fue una de las apariciones más importantes del conjunto de Tandil, acompañado de Franco Rebollo, aunque éste no tuvo la oportunidad de debutar a pesar de haber integrado en varias ocasiones el banco de suplentes. Francisco González Metilli logró afianzarse como una de las principales alternativas para conformar el mediocampo titular, y tanto Mariano Buzzini como Marcos Alzueta fueron una constante ficha de recambio. Todas estas piezas se acoplaron a la experiencia de Diego Sosa, Facundo Callejo y Martín Michel, denominado como el último ídolo de Santamarina. Para finalizar con la nómina de jugadores de origen local, Agustín Politano fue el recambio de Alfredo González Bordón y Diego Sosa en la banda derecha, y Tomás Casas tuvo la oportunidad de disputar dos cotejos tras la expulsión de Joaquín Papaleo ante Juventud Unida en Gualeguaychú. Sin dudas, Santamarina logró conformar una buena base de jóvenes y jugadores locales, que llegó a tener 9 de 18 jugadores locales en un partido.

En la finalización del torneo, con la recuperación de la plenitud física de su goleador Martín Michel, que marcó cuatro goles de los últimos ocho que se convirtieron en los últimos seis cotejos, y el encuentro de una formación base, tras la ida de Leonel Pierce y Jonatan Cháves debido a la culminación de sus vínculos contractuales con la institución, fueron la base de la levantada del Aurinegro en las últimas seis jornadas, en las cuales no conoció la derrota.

Así, Santamarina cumplió con el objetivo de alcanzar las 60 unidades. Con un plantel sumamente acotado y con distintas circunstancias que afectaron el camino del Gigante de las Sierras, la mano de Arzubialde y todo su cuerpo técnico hicieron posible la conformación de un equipo que cumplió con creces en un torneo donde se alternó momentos positivos y negativos.

La dirigencia, con Pablo Bossio a la cabeza, actuó rápido y aseguró la continuidad de Arzubialde en el banco de suplentes de Santamarina, aunque no pudo retener a algunos jugadores del actual plantel que emigraron a otros clubes. Agustín García Basso y Fernando Piñero serán parte de Argentino Agropecuario la próxima temporada, Lucas Acevedo estará en las filas de San Martín de Tucumán, Diego Sosa es nuevo refuerzo de Boca Unidos y es duda la continuidad de Michel en la institución, aunque todo indica que las negociaciones llegarán a puerto feliz. Por otro lado, Joaquín Papaleo volvió a Unión de Santa Fe y habrá que esperar para saber si volverá a vestir la camiseta número uno del Aurinegro.

Será un gran desafío igualar o mejorar la campaña realizada, pero Santamarina contará con un gran alivio que acecha a casi todos los equipos: la zona de descenso. El elenco de Tandil comenzará primero en la tabla de los promedios y se supone que, en un torneo que contará con solamente 24 partidos por disputar, no tendrá problemas con El Fantasma del descenso.

Por Giano Santillan | @GianoSantillan
Foto: Club Santamarina.
Compartir en Google Plus

Giano Santillan