Un presente que ilusiona



Con la renovación como principal aspecto, Villa Dálmine terminó un segundo semestre del 2017 con buena cara. Finalizó la primera rueda del torneo de la Primera B Nacional segundo con una idea de juego afianzada. 

Luego de un primer semestre para el olvido, Villa Dálmine afrontaba la segunda mitad del año con un nuevo torneo y con un claro objetivo: sumar la mayor cantidad de puntos para no sufrir con los promedios. 

Antes de la primera fecha era todo incertidumbre porque se habían ido muchos jugadores del club (en total 26) y llegaron 17, casi un plantel totalmente nuevo. Pero en el debut, ante Boca Unidos, todas estas dudas desaparecieron. El equipo demostró solidez en todas sus líneas y superó claramente por 2 a 0 a su rival. 

En la segunda fecha tenía una parada difícil: visitó a Quilmes en el Centenario. El resultado final fue derrota por 1 a 0, pero estuvo muy cerca del empate y lo más importante, la idea se repitió y se respetó como en el anterior partido. En la tercera quedó libre y luego recibió a Sarmiento, otro rival complicado. 

Pero los dirigidos por Felipe De la Riva otra vez fueron superiores y vencieron al Verde de Junín por 2 a 0. Luego vendrían victorias ante Gimnasia y Esgrima de Jujuy, Los Andes, Estudiantes de San Luis y un empate con Riestra.  

El Viola volvió a tropezar en Tandil cuando cayó por 1 a 0 ante Santamarina, pero en ese encuentro tampoco mereció perder. Luego se recuperó con un triunfo ante Chicago y finalizó el año con dos empates: San Martín en Tucumán y Almagro en Campana. 

La clave de este buen funcionamiento de Dálmine durante estos 11 partidos fue que el entrenador uruguayo planteó una formación inicial que salió de memoria desde un primer momento -salvo alguna modificación obligada por lesión o sanción. 

Burzio es el goleador del equipo con 4 goles. | Foto: Villa Dálmine Oficial.
Lo más destacado del equipo fue la defensa y la excelente actuación de su arquero Marín Perafán. Los cuatro hombres del fondo siempre estuvieron bien posicionados y se volvieron una verdadera muralla. Esto queda reflejado en que el Viola tiene una de las vallas menos vencidas del torneo junto a Gimnasia con tan solo 6 goles en contra. 

La gran figura fue Pablo Burzio, uno de los pocos sobrevivientes del torneo pasado, que con su sacrificio y sus goles le dio mucho al equipo. Una decisión importante que tomó De la Riva fue no incluir en el once titular a un histórico e ídolo del club como lo es Horacio Falcón. Igualmente el experimentado mediocampista siempre fue una de las primeras opciones a la hora de los cambios. 

El Viola cerró un 2017 que había empezado mal, de buena manera. Cuando vuelva a rodar la pelota deberá seguir como hasta ahora y respetar su idea de juego, que en definitiva fue lo que caracterizó al equipo. Aunque el principal objetivo es alejarse cada vez más de los puestos de descenso, en Campana se permiten soñar.

Por Joaquín Bertone / @JoaquinBertone4
Foto: Villa Dálmine Oficial.
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Joaquin Bertone