No le quitaron el espolón


Deportivo Morón llegó a la Primera B Nacional, a mediados del año pasado, con la misión de mantenerse en la categoría y asentarse para armar bases a futuro. Dos fechas antes del final del torneo cumplió el objetivo.

El Gallo con 24 fechas jugadas (quedó libre en la 19º) sumó puntos, producto de siete cotejos ganados, 12 empatados y cinco perdidos -la misma cantidad de derrotas que el campeón, Aldosivi-. Quedó fuera del Reducido por solo dos unidades, ya que Agropecuario, con 35, fue el último en entrar.

En cuanto al tema de los promedios, Morón terminó con un cociente de 1.375, en el noveno puesto. Muy lejos quedaron los descendidos Juventud Unida, All Boys, Flandria, Boca Unidos, Estudiantes de San Luis y Deportivo Riestra, (aunque no se sabe si este último seguirá en la segunda división, depende de un tema extrafutbolístico que se resolverá más adelante). El torneo que viene, los de Walter Otta arrancan en el puesto 11, con ocho equipos por debajo que serán 12, con los que asciendan de la Primera B y el Torneo Federal.

Por otro lado, Otta tuvo en su equipo a un goleador que pisó fuerte en el torneo: Javier Rossi. El delantero de 35 años convirtió diez tantos y quedó en la tabla solamente por debajo de Herrera, Telechea y Bieler. Algunos goles, claves, al ser los únicos tantos de cada partido (como frente a Sarmiento y a Santamarina) o al ser los goles que le permitieron al Gallo llegar al empate (como ante Almagro y Chicago en Mataderos).

En algún momento, los hinchas del Gallo se pudieron haber ilusionado con un lugar en el Reducido, que entrega un boleto hacia la Superliga. Jugadores como Sebastián Martínez también se prendieron al anhelo. Sin embargo, la gente del Oeste está más que conforme con esta campaña, que firma que al menos, por un año más, Deportivo Morón es Nacional.

Por Guido Manetti / @guidomanetti
Foto: Prensa Morón. 
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Guido Manetti