Un loco suelto en Mataderos


Cuando todo parecía indicar que Alejandro Melo continuaría su carrera en Chacarita, apareció el llamado de Chicago y el delantero tendrá su tercer ciclo en el club. 

Chicago realizó una gran campaña en la primera parte del torneo, pero sin dudas uno de los puestos a reforzar eran las bandas en ofensiva ya que el único jugador del plantel que tenía estas características era Facundo Mater. Hoy se confirmó la vuelta de un viejo conocido, Alejandro Melo, que llega a préstamo por seis meses sin opción de compra. 

El delantero de 22 años debutó en 2013 y comenzó a tener rodaje de la mano de Pablo Guede. En ese torneo 2013-14 de la B Metro fue titular indiscutido y terminó siendo figura clave del equipo que se consagró campeón y logró el ascenso a la B Nacional. 

Tras el ascenso, Guede decidió dar un paso al costado y en su lugar llegó Omar Labruna, que no le dio tantos minutos al jugador ya que no le era útil para su esquema. Aún así fue parte del plantel que consiguió subir a Primera División tras la recordada final ante Gimnasia de Jujuy. Después de la consagración fue vendido a San Lorenzo con 35 partidos jugados en primera y cuatro goles. 

En 2015, el conjunto de Boedo lo dio a préstamo a Sarmiento donde nunca tuvo el nivel esperado y sólo jugó tres encuentros sin anotar goles.

Luego de su paso fallido por Junín, Guede asumió en San Lorenzo en 2016 y pidió que el juvenil sea parte de su plantel. Finalmente el nivel del Loco no conformó al DT y por eso fue cedido a préstamo a Chicago. 

Ese año en la B Nacional se jugó un torneo de transición de seis meses y la vuelta del delantero ilusionaba al hincha con volver a primera. Finalmente ese campeonato del Torito fue irregular al igual que los rendimientos de Melo, que terminó siendo suplente. 

En la segunda parte de 2016 ya con nuevo entrenador, el nacido en Capital Federal era pieza clave para el armado del equipo y lo fue así con Sergio Rondina a principios de 2017. Ese torneo tuvo algunos altibajos pero aún así marcó nueve goles. Ese rendimiento le permitió emigrar a Tucumán. Su segundo ciclo duró un año y medio; disputó 57 encuentros y marcó 12 tantos.

A mediados de 2017 llegó a Atlético Tucumán donde nunca fue titular pero si una pieza de recambio constante que comenzó a bajar el nivel notoriamente. Un año allí en donde sólo jugó 19 partidos y convirtió en dos ocasiones. 

Su último paso por el fútbol argentino fue en Gimnasia (LP). Allí, al igual que en Sarmiento de Junín, nunca encontró continuidad ni un nivel aceptable. Tres partidos, ninguno como titular, son los números del chico que parece que sólo puede explotar su potencial en Chicago.

En las últimas horas se especuló con que sería nuevo jugador de Chacarita, un equipo con mucha rivalidad con Chicago y esto desató el "enojo" de algunos hinchas. Cuando nadie lo esperaba, el delantero dio marcha atrás en su decisión y manifestó sus ganas de un tercer ciclo con la remera verdinegra e inmediatamente los dirigentes del Torito se comunicaron con él y arreglaron temas contractuales para que se convierta en el primer refuerzo.

Por Cristian Vallejos / @CriisVallejos20 
Foto: @NuevaChicago

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Cristian Vallejos