Con vida: la Lepra le empató a la Crema sobre el final


Independiente Rivadavia sumó un agónico punto ante Atlético Rafaela y confirmó su lugar en el Reducido. Comesaña no cobró un claro gol.

Un final para el infarto se vivió anoche en el Bautista Gargantini. Los dos goles del encuentro fueron en tiempo adicional y los hinchas, jugadores y cuerpo técnico de la Lepra pasaron de la tristeza a la euforia en cuestión de segundos; todo los contrario fue para los jugadores de la Crema. 

Es que el equipo dirigido por Gabriel Gomez controló el partido, creo muchas situaciones de gol y mostró un muy buen nivel de juego. Por otro lado los visitantes, que no jugaban por nada, parecía que habían salido a la cancha a jugar la final del mundo, fueron bien incentivados. 

Pero como saben todos los hinchas azules, si no se sufre, no vale. A pesar de dominar el balón todo el encuentro y empujar hacia adelante todo el partido, en los últimos metros, los locales no estaban finos, y el balón se iba afuera siempre por apenas unos centímetros. 

La Crema también insistía y cuando el rival atacaba se metían atrás para cuidar su arco. El Pity Aracena solo tuvo que actuar una vez y le tapó un gran remate a uno de Crema. Los dirigidos por Juan Manuel Llop se cansaron de hacer tiempo y tirarse al suelo cada vez que tenían oportunidad. Hasta que el arbitro Comesaña se cansó y el equipo de Rafaela se fue con varios amonesados. 

Cuando todo indicaba que Comesaña tendría una buena tarde, se equivocó groseramente. Tras un tiro libre de Daniel Imperiale, el balón rebota en el travesaño y pica adentro de la línea y sale. El magistrado no lo vió e hizo que el juego siga como si nada. Paupérrimo.

En la segunda mitad el encuentro todo se vivió mas o menos igual, algunos hinchas impacientes miraban la hora. Es que un triunfo le hubiera dado a la Lepra un lugar seguro en el Reducido. Y con un empate debía esperar otros resultados. Pero llegó el tiempo de descuento y con él el gol de Matias Godoy,  campeón de la Selección sub17. Se caía el sueño de todo un club. Mientras, los jugadores de Rafaela lo festejaban como un campeonato.

Pero a Independiente Rivadavia se lo conoce por sufrir. Por pelearla, por nunca bajar los brazos. De la angustia total, pasaron a la euforia plena, en cuestión de segundos. Es que cuando todo parecía morir, cuando no quedaban esperanzas y todo el esfuerzo quedaba relegado, apareció Julian. ¿Quien mas? Julian Navas. De la cantera, bien leproso, con más corazón que juego, fue a esperar el pelotazo de Dematei y logró darle vida y esperanza al club de sus amores.

Todo un estadio llorando, los grandes, los jóvenes, los que hace 19 años esperan que Independiente Rivadavia vuelva a jugar por un ascenso. 

El pitazo final dejó a Indepeniente Rivadavia con un boleto al Reducido. Por la vereda de enfrente, la Crema lo sintió como derrota y todos los jugadores se fueron con mala cara.


Ahora, más tranquilos, los Azules tienen otro objetivo inmediato: el próximo martes a las 21:10 jugarán por Copa Argentina frente a Midland en San Luis. 

Síntesis:

Independiente Rivadavia (1): Cristian Aracena; Julián Navas, Jorge Zules Caicedo, Yair Marín y Nicolás Dematei; Pablo Palacio, Santiago Úbeda, Luciano Sánchez y Daniel Imperiale; Federico Castro y Mauricio Asenjo.

DT: Gabriel Gómez.

Atlético de Rafaela (1): Ramiro Macagno; Enzo Copetti, Abel Masuero, Gastón Suso y Lucas Blondel; Luciano Pogonza, Lautaro Navas, Marcelo Guzmán y Mauro Marconato; Matías Quiroga y Mauro Albertengo.

DT: Juan Manuel Llop.

Cambios: PT 15’ Enzo Gaggi por Pogonza, 34’ Federico Ortiz por Albertengo. ST: 21’ Matías Tissera por Asenjo y Matías Godoy por Quiroga.

Goles: ST 49’ Godoy (AR) y 51’ Navas (IR).

Árbitro: Lucas Comesaña. Asistentes: Iván Aliende y Gabriel Lombar.


Estadio: Bautista Gargantini 

Por Eugenia Paez
Fotos Osvaldo Gagliardi

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