Volver a empezar



All Boys tras una temporada demasiado irregular descendió a la B Metropolitana. El conjunto de Floresta volverá a pertenecer a dicha divisional después de diez años. 

El Albo atraviesa un muy mal momento institucional. Embargos y deudas por doquier que se reflejaron en una temporada con resultados que no le permitieron mantener la categoría. Errores dentro y fuera del campo de juego, no dejaron estar a All Boys a la altura de las circunstancias.

El campeonato comenzó a mediados de septiembre del 2017. Se decidió apostar por la llegada de un grupo inversor, que pudiera echar una mano en lo futbolístico ante tantos inconvenientes. Esto sin dudas no funcionó, los resultados dieron prueba de un rotundo fracaso. 

Con Ignacio González al mando del equipo, en los primeros 14 encuentros, apenas se consiguieron 4 victorias, 3 empates y 7 derrotas. Solo un 35.71 % de efectividad. Otro detalle, durante su corta estadía en Floresta, fue la nula efectividad en condición de visitante a lo largo del primer semestre. En 6 partidos disputados, All Boys no sumó puntos.

A falta de 10 encuentros para terminar el certamen, tras un paso sin pena ni gloria, el exarquero de Racing fue destituido de su cargo. Todo parecía indicar que se iba a ir a buscar a un director técnico de renombre para enderezar la situación, pero esto no fue así, nuevamente y por decisión de la cúpula dirigencial se aventuró por la inexperiencia. 

Mariano Ferrero, ex coordinador de divisiones inferiores, (primero como interino y luego ratificado como mandamás principal por la falta de recursos económicos para contratar a alguien con mayor trayectoria) desembarcó con la idea de sacar al equipo de semejante asedio. Lo cierto es que no pudo, en 10 partidos disputados, consiguió solo 2 victorias, 4 empates y 4 derrotas. Un 33,33% de efectividad. En contraposición a lo ocurrido con González, en el segundo semestre, All Boys no pudo ganar como local. En 6 cotejos jugados, 4 derrotas y 2 empates.

Con lo que respecta a lo sucedido dentro del campo de juego, se vio un plantel totalmente sobrepasado por la situación. En defensa, se cometieron muchos errores que costaron muy caros en la aspiración de una heroica salvación. En 25 encuentros, al conjunto de Floresta le convirtieron 33 goles, siendo el equipo mas abatido después de Flandria. El mediocampo jamás encontró su mejor versión. Con constantes modificaciones nunca se pudo dilucidar un panorama claro sobre la generación de juego que pudiera repercutir en acciones ofensivas. Por último, en ataque se vio un elenco con  flaquezas, con muchos problemas a la hora de lastimar el arco de enfrente. A las pruebas me remito, Maximiliano Salas y Facundo Castro fueron los goleadores de All Boys con apenas 4 tantos cada uno, esto muestra la poca contundencia que han tenido los delanteros de cara al gol.

Si pudiera destacar algo, entre tanta desazón para los de Floresta, sería la inclusión de varios juveniles surgidos de la cantera. Han demostrado que son el futuro del club. Muchos seguramente se irán pero quedará lo mas importante, el patrimonio de la institución.

En conclusión, habrá que barajar y dar de nuevo. El blanco y negro necesita aire fresco, ese del que ya no tiene hace varios años. Han sido mas errores que aciertos desde que el Albo volvió a la B Nacional, y no solo desde lo futbolístico. A quienes les corresponda, deberán hacerse responsables, tendrán que buscar la forma de salvar (y esta vez de algo mas profundo que un descenso) a un All Boys que sangra por todos sus costados.


Por: Tomás Fabbri / @tomifabbri
Edición: Joaquín Bertone.
Foto: @caallboys
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Tomás Fabbri