Dejó mucho que desear y el descenso empieza a inquietar



Gimnasia y Esgrima de Jujuy tuvo un semestre malo, donde sufrió muchos altibajos con cambio de director ténico incluido. Perdió muchos puntos de local, Jairo Morales Santos nunca pudo encontrar el equipo, ni el juego pretendido. 

Los jujeños no tuvieron un buen arranque de temporada, donde en las primeras cinco presentaciones (incluyendo Copa Argentina), no pudo conocer la victoria (2 perdidos y 3 empatados) y eso hizo que Martín Astudillo, de común acuerdo con la comisión directiva, deje el cargo. Tras la salida del mendocino, Morales Santos fue el encargado de conducir al equipo en sus dos primeras presentaciones de local, ante Instituto y Mitre, con buen resultado en cuanto a lo numérico (ganó los dos encuentros 1 a 0), pero no en el juego colectivo.

De ahí en más, el paraguayo se hizo cargo de la conducción del equipo, donde nunca se pudo ver un buen juego, cambió de posiciones a varios jugadores, cambió de esquema, no supo aprovechar el buen momento de algunos de sus dirigidos y no pudo levantar futbolísticamente al plantel. Además, separó a dos jugadores: Matías Di Benedetto que ya rescindió y Christian Limousin que podría rescindir ya que no va a ser tenido en cuenta.

Sus números al mando del primer equipo

Morales Santos dirigió ocho encuentros; ganó tres de local, tres empates (dos en el 23 de Agosto y otro afuera), y dos derrotas fuera de casa. El equipo dejó mucho que desear y el descenso empieza a inquietar.

Los mejores

Carlos De Giorgi: el experimentado arquero no venía jugando en las últimas temporadas. Cuando asumió Morales Santos, le dio la responsabilidad de proteger el arco jujeño y no defraudó, siempre estuvo firme bajo los tres palos. 
Leonardo Ferreyra e Ignacio Sanabria: ambos laterales fueron la salida rápida del equipo por los costados, llegaron al área rival y defendieron siempre, ambos convirtieron un gol cada uno.
Alejandro Frezzotti: el capitán de Gimnasia tuvo altibajos pero siempre dio lo mejor de sí para cumplir con el equipo. El entrenador paraguayo lo hizo jugar de central, aunque terminó jugando como volante central, posición donde se siente más cómodo. El Topa Frezzotti tiene ofertas del exterior, lo buscan en Técnico Universitario de Ambato y Deportivo Cuenca, ambos equipos de la Primera División de Ecuador.

Los que cumplieron

Diego López: el jujeño regresó al Lobo para dar una mano, jugó cuatro partidos y uno solo lo hizo en su posición natural: lateral derecho. Terminó jugando de central y convirtió un gol.
Sebastián Sánchez: era un jugador que ni siquiera concentraba con Astudillo, con el nuevo DT volvió al once titular y no defraudó, marcó dos tantos.
Rodrigo Morales: comenzó alternando en el mediocampo y terminó jugando de volante por la derecha, le costó acomodarse, pero se afianzó.
Federico Freire: alternó entre titulares y suplentes, siempre cumplió en el rol que le designaron.
Nicolás Contin: llegó para ser la carta de gol del equipo, no pudo ensamblarse con lo que pidió el técnico, pero aportó tres goles.

De los que se esperaba más

Diego Auzqui: era el encargado de hacer jugar a sus compañeros. Tuvo más bajos que altos en su rendimiento, no pudo gravitar nunca y dejó mucho que desear.
Ulises Virreyra: le dieron la confianza necesaria para estar entre los once, pero nunca pudo hacer pie dentro de la cancha.
Facundo Callejo: en su primera etapa en el Lobo fue goleador, lejos quedó eso, nunca pudo demostrar el por qué lo trajeron, terminó siendo jugador de recambio.
Matías Córdoba: Astudillo lo hizo debutar y con él se vio la mejor versión. Luego, Morales Santos lo probó de punta y de centrodelantero, no cumplió y terminó siendo suplente.
Christian Limousin: llegó como la segunda valla menos vencida del torneo anterior, Astudillo le dio la confianza y no respondió. Con el DT paraguayo fue suplente y discutió, está cerca de abandonar el club.

Gimnasia no tuvo una buena campaña y eso se refleja en la tabla de posiciones, pero la tabla que más preocupa a los jujeños, es la del descenso. El rival a seguir y con quien van a pelearla hasta el final será Santamarina de Tandil, quien por ahora los jujeños le sacan cinco puntos de diferencia en la tabla de promedios. 

Morales Santos tendrá que hacer una muy buena pretemporada y sacar buenos resultados para que de a poco se vayan olvidando de ese tema. Lo hecho en el primer semestre no conformó mucho, el hincha no acompañó en demasía al equipo. Los dos objetivos no se cumplieron: terminar en puestos de Reducido y clasificar a la Copa Argentina. Ahora la única meta es salvarse del descenso. El Lobo volverá a los trabajos el lunes 7 de enero, donde tendrán que hacer lo mejor posible para que no sean los últimos meses en la categoría.

Edición: Joaquín Bertone.


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Tato Jujuy