Más dudas que certezas en el semestre


El semestre del equipo conducido por Diego Pozo fue irregular en una Primera Nacional que lo tuvo con una performance de menor a mayor. 

El arranque de esta temporada empezó por el mes de julio donde se vio las caras con River. Aquel duelo correspondiente a la Copa Argentina dejó una imagen más que buena, ya que a esa altura del año llevar a penales al mejor equipo de América no era nada sencillo y el Lobo lo hizo y no solo eso, sino que le pudo aguantar el partido e incluso puso en aprietos en más de una oportunidad al elenco de Gallardo.

Pese a la derrota por la vía de los penales, la imagen que dejaba el conjunto mendocino de cara al arranque de la Primera Nacional era muy bueno. La realidad fue otra, porque el debut y en condición de local no paso de un aburrido 0-0 con Defensores de Belgrano, el primer empate de los tres y de manera consecutiva que acumuló en el Víctor Legrotaglie. Algo que en los últimos partidos del año logró cambiar, sumó tres triunfos seguidos y perdió en la última fecha ante el puntero de la zona, San Martin de Tucumán.

La peor imagen del Blanquinegro en este semestre la mostró en condición de visitante, donde apenas pudo ganar un solo partido, empató en dos ocasiones y perdió cuatro partidos, algo a cambiar de cara a la segunda parte del torneo.

Por otro lado, Pozo no logró establecer un once titular fijo debido a lesiones, suspensiones y bajos niveles de algunos futbolistas, esto hizo un poco más difícil las cosas. Sin dudas que la falta de goles fue la deuda del equipo, ya que pasaron varios en la delantera desde Ignacio Morales hasta Gonzalo Marronkle, pero los tantos no aparecieron.

Sin embargo, a nivel local pudo conquistar la Copa Mendoza, imponiéndose en la final a Huracán Las Heras con una goleada 3-0, cerrando el año con una alegría para toda la gente blanquinegra.

Por Agustín Varela / @VarelaAgustin10
Foto: Gimnasia y Esgrima Oficial
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Agustín Varela